Motivo 01 — Caminar
PARA CONOCER DESCONOCIDOS.

Llegás sin conocer a nadie. Te vas con alguien que te contó algo.
En la ciudad nos cruzamos con miles de personas por día y no le hablamos a casi ninguna. Caminar al lado de alguien cambia eso: no hace falta mirarse a los ojos ni tener un tema. La vereda pone el ritmo y la charla aparece sola.
Nadie tiene que presentarse con su trabajo ni explicar quién es. Durante un rato sos alguien que camina, igual que el resto.
Algunos se vuelven a ver. Otros no. Las dos cosas están bien.
Un desconocido es alguien con quien todavía no caminaste.